Este segundo semestre volví a relatar fútbol de la Tercera División (ANFA), esta vez junto a Ero Channel a través de YouTube. Si bien es cierto que hay varias cosas que no han cambiado mucho dentro de las categorías del fútbol nacional amateur, hay una que particularmente me ha sorprendido para bien.
Es que siempre lo he dicho: “Cuando las cosas se hacen mal, se exponen; pero cuando se hacen bien, se deben destacar”.
Es menester hablar de “la subida de nivel” del arbitraje en la Tercera A y B del fútbol chileno. Aunque reitero, mi visión está supeditada a que volví luego de un par de años a vivir a ras de césped el fútbol ANFA, y que fuera de los duelos de Atlético Oriente, Rodelindo Román, Futuro FC (Tercera A) y Jardín del Edén (Tercera B), sólo he visto compromisos en que las transmisiones son gratuitas a través de plataformas digitales.
Una vez aclarado esto, continuemos… Ya que cuando comencé mi periplo por aquel año 2014, había muchos árbitros de avanzada edad (para el propio fútbol) desarrollando su trabajo como jueces (ya sea centrales o de línea) – por aquella época, el cuarto árbitro no era una obligación como sí lo es ahora -. No es nada en contra de la trayectoria o la experiencia; pero es que de poco sirve lo antes nombrado, cuando lo único que haces en la cancha es intentar “mostrar la jineta” y de paso descontrolar los encuentros (como en muchas ocasiones me correspondió ver).
Hoy la situación es completamente distinta, ya que el cuarto juez es un fijo de todos los cotejos, los intercomunicadores entre colegiados es una regla para cada jornada de juego, las tabletas para sustituciones (sea digital o no) es prácticamente un deber…
– Aunque ok. En un partido se olvidaron de ella; pero fue un caso completamente aislado.
Para el último partido en que transmití (Rodelindo Román – Municipal Puente Alto, Fecha 25 de Tercera A) el arbitraje estuvo a cargo de Raúl Peña, quien a mi criterio, dirigió de muy buena manera un cotejo que fácilmente podía “irse de las manos” debido a que ambos elencos requerían alejarse de la zona de descenso directo e intentar sortear de paso la liguilla para mantener la categoría.
Si bien hubo un par de altercados que no pasaron a mayores, quiero rescatar una frase que dijo el colegiado en una de las acciones de alto roce hacia un hombre que fue amonestado verbalmente: “..,juguemos buen fútbol”.
Y así como el caso de Peña, están Bastián Cavellos, Felipe Jiménez, Jorge Pulgar, Francisco Obregón, Francisco Ruminot, Marcelo Peñaloza, Pablo Fuentealba, Javier Silva o Cristóbal Ponce, sólo por mencionar unos cuantos. Aunque no quiero dejar fuera a Víctor Candia, Daniel Ponce ni a Patricio Pinilla como árbitros muy pulidos y con un temple bien trabajado para lo que son las situaciones de juego.
Hace unos cuantos años, hablé en un programa especializado de las categorías que si se hacía tanto énfasis en que el límite de edad debía ser obligatorio al tratarse de divisiones de proyección de jugadores, entonces era inconsecuente que con los árbitros no sucediera lo mismo. Mítico fue el caso de René de la Rosa, quien con arbitrajes más que polémicos en el fútbol profesional y también en ANFA, continuaba haciendo gala de sus cuestionables (por decir de alguna manera suave) criterios a finales de la década pasada e inicios de esta.
Pero no nos desviemos, porque aquí fue clave la inclusión de Javier Castrilli para liderar la comisión de árbitros en el fútbol amateur desde junio de 2025.
Me saco el sombrero por la Asociación Nacional de Fútbol Amateur. Fichar a “el sheriff” es una clara señal de hacia donde se apunta como categorías nacionales, y que aquella búsqueda de “nivelar hacia arriba” ya no es sólo palabras, se ha convertido con esta incorporación, en una realidad.
Claramente no es todo perfecto, siempre hay cosas para mejorar. Pero sinceramente, en lo que este aspecto se refiere; así como también en que son mayores las exigencias a los clubes previo a desarrollar su periplo en la temporada; además de que el balón oficial de los torneos corresponde a una marca de buen prestigio internacional, realmente que todo es una grata sorpresa.
Nos facilita el trabajo a todos, ya sean turnos, delegados, gráficos y prensa general…
Es cierto que algunos hinchas, e incluso dirigentes, podrán no estar de acuerdo con mi apreciación y es totalmente válido. Aunque colóquense la mano en el corazón si llevan siguiendo la Tercera A y/o B hace más de cinco años, ya que es innegable que la calidad de lo señalado es mucho mayor que en antaño.
Hay cosas aún por mejorar, insisto con ello; pero ahora puedo decir: Este es el camino a seguir.
